Tratamiento de agua

1. LECHO PROFUNDO

¿Qué son los medios filtrantes?
Medio filtrante es un término utilizado para describir cualquier material utilizado para filtrar partículas de la corriente de flujo de un fluido. La arena sílica, zeolita y la antracita producen resultados satisfactorios en la filtración de agua, y pueden usarse en una amplia gama de tamaños y de alturas de cama. La selección del tamaño de la partícula y de la altura de cama es responsabilidad del diseñador, y debe hacerse con base en las condiciones del agua a tratar.
En general, mientras más grueso es un medio filtrante, permite un mayor tiempo de filtrado entre retrolavados. La filtración es función tanto del tamaño del medio filtrante como de la altura de la cama, y la remoción generalmente es mejor con mayores alturas de cama, con menores tamaños de medio filtrante, o con ambos.
En el tratamiento de agua se pueden utilizar filtros de camas simples un solo medio filtrante duales o múltiples. En las camas duales o múltiples, los medios filtrantes gruesos se colocan en la parte superior y los medios finos en la inferior. Esta colocación se realiza con el objeto de combinar un mayor lapso de filtración con una remoción más fina -característica de un medio fino-. Es necesario seleccionar adecuadamente el rango de tamaños de partícula y la densidad de las distintas capas filtrantes, con el objeto de mantener la posición de las capas -las gruesas arriba y las finas abajo- durante la filtración y después de los retrolavados.
La idea de usar medios con masas diferentes es que durante el retrolavado los medios más ligeros con las partículas más grandes (antracita) se estratificarán naturalmente en la parte superior del filtro, mientras que los medios de tamaño intermedio (arena) se asentarán en el medio y los medios más pesados con las partículas más pequeñas (garnet o granate) se asentarán en el fondo.
Este acomodo del lecho de filtración (LECHO PROFUNDO) hace que los contaminantes más grandes a quedar atrapados en la primera capa del filtro, y las partículas más pequeñas se filtran hacia las capas inferiores. La Retención de contaminantes de esta manera permite una eliminación más eficiente de la turbidez y tiempos de ejecución más largos entre los ciclos de retrolavado. Se puede esperar que un simple filtro de arena elimine partículas de hasta 25-50 micrones de tamaño, en comparación con un filtro multimedia que puede eliminar partículas de hasta 10-25 micras.